¿Por qué mi bebé se despierta cuando lo bajó?

Esta es la frustración de muchos padres: ¡tu bebé finalmente se ha quedado dormido en tus brazos, y quieres dejarlo de lado para que puedas descansar, ir al baño o incluso comer algo con tranquilidad! Caminas de puntitas hacia la cama de tu bebé, haciendo lo posible para no despertarlo. A una velocidad extremadamente lenta y con un movimiento súper suave, lo bajas a la cama. Pero no, en el momento en que toca el colchón, te mira con esos ojos de, '¡No puedo creer que hayas intentado recostarme y abandonarme! ojos de cachorro. es entonces cuando te das cuenta que tu bebé está completamente despierto. Se acabo. Tu bebé quiere estar de vuelta en tus brazos. No importa cuántas veces lo intentes, ni cuán profundo creas que está en el sueño, sucede de nuevo una y otra vez. ¿Por qué? 

En primer lugar, es importante comprender que el ciclo de sueño de un bebé es diferente al de un adulto. Los bebés tardan hasta 20 minutos en dormir profundamente. Esto significa que tu bebé se despertará fácilmente, si se le molesta antes de este momento. 

Parte del problema podría ser que hayas intentado recostar a tu bebé demasiado pronto. Sin embargo, algunos padres encuentran que incluso esperar más tiempo no parece ayudar, lo que nos lleva a la segunda razón. Desafortunadamente, o afortunadamente, dependiendo de cómo lo mires, no es algo que puedas controlar o cambiar. 

El profesor James McKenna, el experto en co-sueño más importante del mundo, explica: Los bebés están biológicamente diseñados para sentir que algo peligroso ha ocurrido: la separación de mamá. Sienten, a través de su piel, que algo es diferente, como perder la suavidad del tacto de la madre, el calor del cuerpo de la madre, el olor de la leche materna, la dulzura de la madre moviéndose,  la sensación de protección. Los bebés son alertados porque, en lo que respecta a su propio cuerpo, están a punto de ser abandonados y, por lo tanto, es hora de despertarse para llamar a mamá, la persona de quien  depende la supervivencia del bebé

A diferencia del cerebro de un adulto, el cerebro de un recién nacido no está lo suficientemente desarrollado como para captar el concepto de que él o ella es una persona separada de su madre. Esto sucede más tarde, en algún momento entre los 6 y 9 meses. No es simplemente un caso donde un bebé está pensando que será un gran juego seguir llorando, para que mamá o cualquier persona llegue corriendo en su ayuda. 

Piensa que  acaba de llegar de un lugar donde nunca se sintió asustado, hambriento o con frío. Tu bebé no era consciente de la sensación del aire rozando su cuerpo, o la necesidad de ser abrazado, ya que proviene de un lugar donde todo era un ambiente perfecto y cómodo. 

¡Qué gran cambio, de repente empieza a sentir todas esas cosas!  Si tiene un bebé de 2 meses (por ejemplo), podría ayudarte a verlo con una perspectiva distinta: tu bebé solo ha estado en el planeta, fuera del útero, durante ocho semanas. ¡Ocho semanas!  La ansiedad por separación es un constante del desarrollo que también ocurre en la niñez. Nuevamente, no es manipulación. Es una constatación de que mamá o papá se van y no sé cuándo volverán. 

 Los cerebros de los bebés no están lo suficientemente desarrollados como para comprender la distancia de la forma en que lo hacen los adultos. Para ellos, la ausencia del cuidador representa un peligro, una cuestión de vida o muerte. Y yacer allí sin poder hacer nada es peligro para ellos. Debemos recordar que la empatía, el amor y la crianza son factores clave para ayudar a nuestros bebés a desarrollar una sensación segura de confianza, independencia y autoestima. 

Está bien, ahora entiendes el comportamiento de tu bebé, pero ¿qué puedes hacer? Obviamente, no hay mucho que puedas cambiar desde una perspectiva biológica. Pero puede ser útil si comprendes que tu bebé necesita sentirse seguro en este breve período de su vida. 

Tanto tu como tu bebé también pueden ser mucho más felices. Si bajás a tu bebé y se despierta o comienza a llorar, tal vez consideres conveniente consolarlo en su cama y ver cómo te va. Si eso no ayuda, o si permites que los gritos de tu bebé escalen, podría aumentar aún más sus niveles de ansiedad, incluso podría pensar que ha sido abandonado o que se encuentra en una situación insegura. 

Tu bebé todavía está aprendiendo lo que significa estar en el mundo.  Cuando le das consuelo, tu bebé también aprende a dar consuelo a aquellos que claman por ayuda. A veces puede ser agotador y estresante. Intenta poner todo lo demás en tu lista de espera de cosas por hacer y ríndete en los acurrucamientos del bebé. Es una gran solución. Darte cuenta de que tu bebé está intentando comunicarte su miedo y no lo que piensan muchos, manipularte. 

Lo que resistes, persiste ... 

Puede ser útil recordarse a sí mismo que, como muchos ensayos tempranos de crianza, esto también pasará. Todo es temporal; nada en la vida es permanente. Cuando tu bebé se mueve con éxito a través de la etapa de la necesidad de estar en tus brazos para sentirse seguro (lo que sucede demasiado rápido), él o ella será un ser más seguro y seguro de sí mismo. 

Es un paso necesario. Sé que algunas de ustedes pensarán: ¡Me volveré loca acurrucando y apapachando a mi bebé sin hacer nada  ¿Pero preferirías enloquecer tratando de calmar a un bebé cuyo sistema de alerta de peligro se apaga todo el día y, por lo tanto, no puede tener un sueño decente? Cuando lo consueles y descubra que está protegido y a salvo, será mucho más fácil. 

Si su bebé está pasando por una semana tormentosa o un período difícil, puede que esté más irritable, o incluso  llore con más frecuencia. Esto se debe a las etapas del desarrollo. No hay mucho que puedas hacer, excepto estar lo más cómoda posible  y abrazar a tu pequeño; sin embargo ayuda saber que es un comportamiento normal en la semana. 

¿Está fría la habitación del bebé? A veces, una habitación fría o sábanas frías pueden asustar a tu bebé, especialmente en invierno. Quizá sea  útil si precalientas la habitación por un tiempo antes de llevarlo a la cama.  Asegúrate de que no esté demasiado caliente; prueba el colchón antes de colocar a tu bebé sobre él. Desliza una de tus playeras sin lavar sobre el colchón, de esa manera tu bebé podrá oler tu aroma y esto podría ayudar en el momento de recostarlo sobre la cama. 

Recuerda, que esta etapa pasará. Puede parecer una eternidad en ese momento, pero es una etapa tan corta de la vida de tu bebé, que incluso se habrá ido antes de que te des cuenta, y luego te perderás esos pequeños abrazos, acercamientos  y acurrucamientos con tu bebé.