El gateo y su función en el cerebro.

Cuando un bebé nace por primera vez, su cerebro tiene aproximadamente el 25% de su tamaño del peso de un adulto y para el momento en que tiene 4 años de edad, su cerebro tiene aproximadamente el 90% de su peso adulto. No hace falta decir que los primeros cuatro años de la vida de un niño son muy importantes para el desarrollo de su cerebro.

Tan numerosas y tan diferentes son todas las experiencias; la variada y amplia estimulación de todos los sentidos, como el tacto, el olfato, la vista, el sonido y el gusto, iluminarán varias partes del cerebro a medida que el bebé esté expuesto a entornos nuevos y emocionantes.

Entonces, básicamente, el cerebro de un bebé necesita poner en orden las múltiples experiencias con las que entra en contacto; necesita "archivar" y organizar las áreas donde estos sentidos se interpretan individualmente y también donde se integran, lo que hace crecer y madurar el sistema nervioso.

Una vez que un niño desarrolla la capacidad de moverse, se produce otra etapa del desarrollo del cerebro como resultado de la toma de decisiones sobre a dónde ir y qué hacer. Esto significa que el cerebro se aleja de los actos simples si se trata de sobrevivir para tomar decisiones. Esencialmente los procesos de movimiento, movilidad y toma de decisiones se convierten en la plataforma para la integración sensorial. La integración sensorial se refiere a la forma en que el sistema nervioso recibe e interpreta los mensajes del entorno a través de nuestros diversos sentidos y los convierte en respuestas motrices y conductuales apropiadas. Combinar toda la información sensorial y convertirla en un resultado apropiado es el objetivo de la integración sensorial efectiva.

Desarrollo de movimiento:

Inicialmente, un bebé puede sostener su cabeza y observar el mundo que lo rodea con un punto de vista más horizontal y vertical. Es por eso que es muy importante alentar a tu bebé a pasar mucho tiempo en el piso boca arriba. Esto ayuda a construir el camino para la fuerza en los músculos que extienden la columna vertebral. Al ser capaz de mantener la cabeza erguida, un bebé se mueve y eventualmente se sienta. Hay una serie de patrones de movimiento incorporados, llamados reflejos primitivos que permiten alcanzar estas habilidades del desarrollo. Estos incluyen el reflejo asimétrico del cuello tónico y el reflejo.

Prácticamente todos los padres aceptan que gatear es una habilidad que todos los bebés deben dominar, pero a pesar de esto, no muchos se dan cuenta de por qué es tan importante, o cómo motivar a sus bebés para que lo logren.

Es muy común escuchar a algunos padres decir que su bebé no gateó o que no quería gatear. En muchos casos, esto sucede realmente como resultado de la falta de tiempo / habilidades de los padres para estimular adecuadamente a sus bebés a desarrollar esta habilidad. En la sociedad actual, y en nuestro estilo de vida ocupado, a los niños a menudo se les anima a caminar más temprano y colocarlos en andadoras, privándolos de una etapa principal en su desarrollo físico y neurológico.

Existe un gran debate entre la comunidad médica sobre la importancia de gatear hacia el desarrollo de un niño, pero muchos pediatras y terapeutas creen firmemente que los padres deben alentar a sus pequeños a gatear apoyándose en cuatro puntos (manos y rodillas). Una investigación realizada en 1998, analizó los patrones de movimiento de niños autistas, en la investigación se determinó que las alteraciones del movimiento juegan un papel intrínseco en el fenómeno del autismo, que están presentes en el nacimiento y que pueden usarse para diagnosticar la presencia de autismo en los primeros meses de vida. Las alteraciones en los patrones de movimiento se detectaron en la boca y en algunos o todas las habilidades del desarrollo, que incluyen corregir reflejos, sentarse, gatear y caminar.

El gateo no solo significa una nueva forma de locomoción: cuando un bebé se mueve de un lado a otro, ocurren muchas cosas muy emocionantes dentro de su pequeña cabeza. Cada vez más estudios demuestran que el gateo tiene una conexión fundamental entre el desarrollo físico y neurológico del bebé que, en el futuro, será de gran importancia en su rendimiento académico y extraacadémico. Cada vez hay más pruebas de que el gateo juega un papel en el desarrollo de la fuerza, el equilibrio, la alineación espinal, las habilidades visoespaciales y el desarrollo socioemocional del bebé.

El gateo permite a los bebés crear conexiones entre ambos hemisferios cerebrales. Esto se logra a través del patrón cruzado, en el que el brazo izquierdo y el derecho se mueven en sincronía entre sí, mientras que el brazo derecho y el izquierdo se mueven en movimiento alternativo.

Un impulso nervioso se origina en la corteza motora del cerebro y envía señales a la extremidad opuesta. El cruce se produce en el lugar llamado cuerpo calloso, que efectivamente actúa como un puente que permite que las dos mitades del cerebro se comuniquen entre sí. Esto significa que cuando el bebé gatea, las dos mitades del cerebro deben comunicarse e intercambiar información muy rápidamente. La increíble importancia del patrón cruzado y la capacidad de los dos hemisferios del cerebro para comunicarse entre sí a través del cuerpo calloso es que estas mismas rutas o rutas neurológicas son las mismas que más adelante en la vida se utilizarán para realizar más tareas difíciles, como caminar, correr, pasar un objeto de una mano a la otra, o incluso tomar notas en una clase mientras escucha al maestro y lee.

Cuando el bebé comienza a gatear y soportar su propio peso corporal, el cuerpo queda bajo la influencia de la gravedad. La fuerza de la gravedad es la única fuerza y ​​sensación consistentes a las que el cuerpo está expuesto y, como tal, juega un papel importante en el desarrollo de los sistemas vestibular y propioceptivo. Además, al gatear, el bebé toca diferentes superficies y texturas y esto desarrollará el tacto y la sensibilidad de las palmas y los dedos, lo que es claramente importante en el futuro para desarrollar el agarre y la capacidad de sostener y manipular objetos pequeños. El desarrollo vestibular y las habilidades motoras finas son dos sistemas de suma importancia en su futuro desarrollo neurológico y cognitivo.

Otro beneficio importante del gateo es el desarrollo visual. Juzgar la distancia de un objeto en su entorno y la distancia entre sus ojos y manos es crucial en el desarrollo de los sistemas de convergencia visual. Esta habilidad es inestimable en el salón de clase y en el aprendizaje, ya que un niño necesita poder mirar objetos cercanos para leer y escribir, y para objetos que están a distancia, como en el pizarrón. La relación entre el sistema de localización visual, la percepción visual de un objeto y la interpretación sensorial de ese objeto una vez que ha sido recogido con las manos permite el desarrollo del reconocimiento de objetos y una mayor integración sensorial, sincronizando la información visual y el tacto.

El arrastre es clave en el desarrollo de la actividad cerebral interhemisférica y ayuda al desarrollo de habilidades que le permitirán al bebé interpretar, aprender y relacionarse con su mundo y su entorno.