Estimulación multisensorial, clave en el desarrollo de tu bebé

Expertos aconsejan aprovechar al máximo momentos como el baño, en el que se invierten alrededor de 10 horas al mes, para crear sensaciones que benefician el desarrollo social, emocional, cognitivo y físico de los niños.

Para que los bebés tengan un adecuado crecimiento y desarrollo no solo necesitan cuidados, sino también de la estimulación de los sentidos como la vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto. Entre los momentos ideales para ello están la hora del baño y de la lactancia, porque se puede aprovechar para hablarles, acariciarlos y cantarles.

A todas estas sensaciones juntas se les conoce como estimulación multisensorial, la cual se define como el producto de la convergencia en el cerebro de estímulos provenientes de los mencionados sentidos, que promueve el desarrollo social, emocional, cognitivo y físico de los niños.

Una forma adecuada de hacerlo es hablarle directamente al bebé con voz cálida y suave, mientras a través del masaje se establece el contacto piel a piel, promoviendo todo el contacto visual directo posible.

A continuación los beneficios de estos rituales diarios:

Existe evidencia creciente de que la estimulación temprana de tipo multisensorial es mucho más eficaz si se realiza durante los primeros cuatro años de vida, pues a estas edades hay una mayor plasticidad cerebral. Esta se refiere a la capacidad para crear nuevas conexiones entre las células nerviosas, lo que posibilita la respuesta asertiva ante determinadas exigencias, estímulos y entornos, mediante la reorganización y modificación de funciones para adaptarse a dichas vivencias.

No hay que olvidar que al nacer, un bebé solo tiene el 15% de las conexiones neuronales que desarrollará a lo largo de su vida, y al cumplir los tres años de edad el 80% de dichas conexiones estarán ya desarrolladas.

A diferencia de otras especies menos evolucionadas, el ser humano nace en un estado de incompletud, con una notable inmadurez de sus órganos y sistemas, que hace necesario el proceso de gestación fuera del útero, conocido como exterogestación, en el que se comporta como un ser altamente vulnerable y dependiente de las personas que lo cuidan.

Otra característica de un recién nacido es un débil comportamiento instintivo que se compensa con unas posibilidades infinitas de aprendizaje.

De ahí que la estimulación en la modalidad multisensorial se constituye en un gran aporte para la mejor expresión del potencial genético que cada niño o niña traen consigo, proveniente de sus padres.

Debe quedar claro que la estimulación busca apoyar el desarrollo madurativo de los pequeños, aportando experiencias enriquecedoras sin la pretensión de formar niños precoces ni adelantar la secuencia natural del desarrollo.

Es importante mencionar que cada estímulo producido en las condiciones anteriores genera una cascada eléctrica que promueve la formación de nuevas estructuras funcionales que son las responsables del desarrollo cerebral, que no es un producto simple del paso del tiempo, sino una sumatoria de interacciones sensoriales reverberantes como respuesta a los estímulos sostenidos y crecientes.

La capacidad de respuesta integral y eficiente a las demandas externas, permite el desarrollo de un buen nivel de autoestima, un progresivo autocontrol y la confianza para afrontar la vida en las mejores condiciones posibles.

1. Estimulación visual

Constituye la forma más eficiente para establecer un vínculo comunicativo que a su vez se constituirá en la base para el desarrollo social. Esta mirada mutua y directa debe promoverse desde el momento mismo del nacimiento para un óptimo desarrollo.

2. Estimulación auditiva

El sistema auditivo se manifiesta funcionalmente a partir del sexto mes de gestación y desde este momento hasta el sexto mes de vida posnatal se considera que es la etapa fundamental para su desarrollo. Ha podido establecerse que el feto reacciona a los sonidos a partir de la semana 24 de gestación.

La estimulación auditiva promueve la memoria para el desarrollo del lenguaje y fortalece el vínculo entre el bebé y sus padres, con notoria reducción del estrés en ambos. Los bebés reconocen la voz de sus padres como se demuestra por un aumento de la actividad en la región posterior izquierda del cerebro.

3. Estimulación olfatoria

La información olfatoria es muy importante en la interacción padres-hijo, habida cuenta de que hay un reconocimiento olfatorio mutuo, pues un niño alimentado al seno reconoce el olor de su madre y de su leche, y a su vez los padres son capaces de identificar el olor de su hijo. La estimulación olfatoria tiene repercusiones favorables sobre la memoria y los aspectos sociales y emocionales, siendo clara la capacidad evocadora que una fragancia desencadena.

4. Estimulación táctil

El tacto es uno de los sentidos más desarrollados al nacer y de modo asertivo Paul Valery, el poeta y filósofo francés, dijo que “el órgano más profundo del ser humano es la piel”, refiriéndose a las inmensas implicaciones emocionales y afectivas que los estímulos provenientes de ella desencadenan.

Así, un ritual sencillo de baño y masaje piel a piel brinda una oportunidad ideal para que los padres creen experiencias mediante lo que el bebé siente, ve, oye y huele.

Pero es necesario que la estimulación sea adecuada, armónica, consistente, sin excesos y aplicada en un contexto amoroso y gratificante, para todas las personas que intervienen en esta importante y trascendental práctica.