Permite que tu hijo lleve la voz cantante

Una de las quejas relativas a la infancia más habituales entre los adultos consiste en lo poco que jugaron con sus padres. Para muchas personas, el hecho de que su padre quisera jugar con ellos cuando eran niños, constituye una prueba de amor. Muchos niños lamentan lo siguiente: "Papi está más interesado en ver la tele que en jugar conmigo".

Dicho esto, si piensas jugar con tu hijo para fortalecer el vínculo emocional que comparten, ten en cuenta que debe ser el niño el que dirija el juego y no al revés. Los juegos liderados por los niños tienden a activar la secreción de opioides, los cuales tienen el poder de reducir la presencia de aquellas sustancias que favorecen el estrés, así como de los comportamientos agresivos. En lo que tiene que ver con el entorno psicológico, los juegos en los que el niño lleva la voz cantante le envian a tu hijo un mensaje muy importante para su autoestima. "Mis ideas cuentan. Puedo conseguir cosas que valen la pena".

Los juegos liderados por los padres reducirán la dopamina y activarán las sustancias del estrés.

Estamos genéticamente predispuestos a responder con rabia ante cualquier eventualidad que nos restrinja la libertad. El juego en el que los padres marcan las pautas se reduce a un mero: "Haz esto y no hagas lo otro" y, ademásimposibilita la aparición de la conexión emocional. El niño intuye mensajes perjudiciales como: "Mis ideas no cuentan. No puedo conseguir nada que valga la pena". Los niños acostumbrados a protegerse a sí mismos no tendrán interés en el juego y se marcharán. Los dóciles seguirán con el juego, aunque por obligación.

Anímalo con halagos: "¡Ese es el castillo de arena más bonito que he visto!".